500 años de cochinita pibil


DESTRIPACUENTOS

Por Antonio Callejo

www.callejotv.com / www.revistavortice.com.mx

Hay un evidente desdén hacia la cultura y la historia del estado. Pareciera que sólo se cuenta a partir de que llegaron al encargo los actuales gobernantes

 

Mara Lezama, ejemplo de construcción de un relato como presidente municipal que trabaja y logra resultados

 

Cancún, Quintana Roo (14 de febrero).- Pasaron sin ningún brillo las notables fechas de aniversario número 500 del primer avistamiento de Isla Mujeres en marzo de 2017, por parte de Francisco Hernández de Córdoba, y de la misma manera de la celebración de la primera misa católica en Cozumel, en 2018.

Ambos sucesos marcaron el inicio de la construcción de la mexicanidad, tal y como es actualmente, y sobre todo, colocaron a Quintana Roo en los orígenes primigenios de la historia post colombina de México.

Este mes, se cumplirán de la misma manera 500 años de la llegada de Hernán Cortés a Cozumel, quien saliendo de Cuba (de lo que es actualmente Santiago de Cuba), llegaría para iniciar a partir de ese momento su campaña de conquista del territorio.

Ninguna autoridad local convocó al análisis de estos trascendentes aniversarios. No se conformaron previamente comités para realizar mesas de análisis, o ensayos literarios, debates o algún tipo de edición especial para destacar el papel de esta región y de sus habitantes originales en esta coyuntura.

Si acaso se realizaron deslucidos y protocolarios actos, ni siquiera anecdóticos, por parte de los ayuntamientos.

Pero las secretarías de Cultura y de Educación, ni siquiera lanzaron un folleto o algún tríptico.

Hay un evidente desdén hacia la cultura y hacia la historia del estado.

Pareciera que la historia se cuenta a partir de que llegaron al encargo los actuales gobernantes, en los distintos órdenes o niveles de gobierno.

Recordar con dignidad y seriedad esos acontecimientos contribuye a la construcción de una identidad. Habrá quien aún en esta época lance diatribas contra la conquista española y las atrocidades que se cometieron en contra de los habitantes autóctonos del llamado `Nuevo Mundo´, pero habrá también quien aporte, con su análisis, un punto de vista enriquecedor para entender en qué fase nos encontramos como mexicanos.

Se valen ambos puntos de vista. Se vale el debate y el ejercicio del pensamiento crítico.

Lo que no se vale es el olvido.

El desprecio por la historia.

Los actores políticos están inmersos en una batalla que se entiende menos por las propuestas que tendrían para hacer un mejor lugar para vivir, y sobre todo por la batalla por alcanzar un lugar en el presupuesto.

Hay cronistas honorarios y otros guardianes de la memoria sin nombramiento, que recuerdan estos hechos y los difunden para que nadie los olvide.

Sin embargo, sólo el Estado tiene la fuerza para convocar y producir soportes dignos para conmemorar estas efemérides como se merecen.

Hicieron falta simposios, foros de análisis, memorias impresas, ciclos de cine documental. Habrían ayudado en mucho a sobre llevar una cotidianeidad contaminada de malas noticias. De notas rojas, sobre todo.

 

500 años de cochinita pibil

Ahora bien, Hernán Cortés salió de la parte oriental de Cuba el 18 de febrero de 1519, y desembarcó el mismo mes en Cozumel.

En 1519, Cortés llegó a Cozumel con 600 hombres andaluces, extremeños, gallegos, italianos, vascos y portugueses, recuerda la historiadora; también traía 600 caballos, 11 barcos, 14 cañones, 32 ballestas y 13 escopetas, recuerdan los historiadores Úrsula Cama y Alejandro Rosas, en su libro “Cara o cruz; Hernán Cortés”.

Desembarcaron también ocho cerdos (algunos historiadores aseguran que cada uno tenía nombre), que servirían para iniciar, además de la campaña por la conquista del territorio, la crianza de este noble animal que es la base para preparar el `platillo rey´ de la zona sureste del país.

La cochinita pibil es, a decir de numerosos entendidos de la gastronomía, uno de los platos más suculentos que se pueden preparar con cerdo.

Si bien habían jabalís y otras especies similares, éstos no contienen ni por asomo la misma cantidad de grasa que los cerdos traídos por los europeos y, por lo tanto, tampoco alcanzan el mismo sabor o `humami´ que tenemos actualmente en este platillo.

Conmemoremos, pues, con una torta o una buena dotación de tacos de cochinita, para lamentarnos menos por la ausencia de un criterio histórico por parte de nuestras omisas autoridades.

 

Mara Lezama, con impecable relato de logros y sin broncas

Nada ha cambiado en la necesaria comunicación entre el gobernante y los ciudadanos. Si acaso, la inmediatez y los `chismes´ (fake news), que son más rápidos y constantes.

Sin embargo, el reto sigue siendo el de construir un relato o discurso que mande el mensaje que necesita enviar el titular de algún encargo, y escuchar el retorno o respuesta de los ciudadanos. En este sentido, Mara Lezama no se hace bolas atendiendo infiernitos ni presumiendo que le guste la bronca.

Trabaja, se levanta temprano, no decae ante críticas si hay algún obstáculo (la negociación de apertura de Malecón Tajamar, por ejemplo), y sigue trabajando.

Las fotos, videos y mensajes que difunde la muestran en una actitud activa.

Anuncia logros, metas alcanzadas, y vuelve a la rutina. Se levanta temprano, trabaja y enumera sus alcances. Construye un relato consistente que la marca como autoridad comprometida. Lo hizo en días de asueto regular, lo hace en fines de semana.

Sus batallas, que las libra fuera de los medios, no la marcan como pendenciera, porque privilegia anunciar el desenlace positivo de sus negociaciones. Por eso no es la presidente `peleonera´, sino la que trabaja.

Sabe construir un relato, un discurso. Es comunicadora, lo hace bien. @AntonioCallejo

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