AMLO y Alex Zozaya, los grandes enemigos del desarrollo turístico

DESTRIPACUENTOS

Por Antonio Callejo

www.callejotv.com / www.revistavortice.com.mx

Uno con apetitos empresariales muy claros, sacando raja de las crisis de Quintana Roo y el otro con una visión política y electoral, que no entiende al turismo

 

Este es el complejo escenario que enfrenta la industria turística del estado y de México al cierre de 2018 y frente a un incierto 2019

 

Cancún, Quintana Roo (17 de diciembre).- Quintana Roo tiene un cierre de año muy complicado en materia turística y muy un incierto 2019. Sus dos principales problemas tienen nombre y apellido:

Ellos son Andrés Manuel López Obrador, el nuevo presidente de México, y Alejandro Zozaya Gorostiza, el empresario hotelero más influyente de la industria en el momento, no sólo de México sino del Caribe Mexicano.

Vamos por partes para entender la dimensión del reto que enfrentará el estado más turístico del país:
Al nuevo presidente de México no le interesa, o no entiende a la actividad turística ni el papel que ocupa Quintana Roo en el ranking global de los destinos más visitados.

Y a Zozaya Gorostiza, propietario de la cadena hotelera AMResorts, quien viene advirtiendo de un presunto desplome de hasta 19 por ciento en las reservaciones hoteleras de 2019, le conviene y usa en su favor esta suma de factores, entre la temporada de arribo de sargazo y el incremento en delitos de alto impacto, que pueden desalentar a los visitantes.

Más aún si él y su aparato se encarga de acentuar esa percepción.

La razón es fácil de entender. Si bien es cierto que es hotelero y no le convendría una reducción en las tarifas hoteleras, en realidad su negocio no es inmobiliario ni depende de ser el dueño de los hoteles. Adquiere centros de hospedaje, pero se encarga de enajenarlos y se queda con la operación de los mismos, garantizando a los adquirentes la solvencia del crédito y una ganancia.

Eso por una parte.

En el otro extremo, resulta que también es el socio aliado del consorcio The Apple Leisure Group, de Jhon Mullen, el reconocido emporio de viajes y turismo de Estados Unidos, del cual depende hasta en un 70 por ciento la infraestructura instalada en Quintana Roo y el Caribe.

Luego entonces, su verdadero negocio está en los volúmenes de venta de los paquetes vacacionales.
Con su campaña contra los destinos de Quintana Roo, lo que consigue es doblar a los verdaderos hoteleros locales, como podrían ser Abelardo Vara, Miguel Quintana Pali o Rodrigo de la Peña, a quienes empuja para que disminuyan sus tarifas. Como está ocurriendo.

Siendo propietario de algunos hoteles, y operador de otros tantos, su ganancia estriba en la colocación de reservaciones en el total de los resorts del estado y del Caribe.
El nuevo y verdadero `zar de la industria turística´.

Para entender la dimensión de su influencia y los poderosos resortes de comunicación con los que cuenta Alex Zozaya, baste decir que su cadena de 14 hoteles (11 en México y otros tres en el Caribe), suma operaciones hasta por 750 millones anuales de dólares en forma directa.

Pero aún así, esa no es su fuente principal de ingresos.

Con AMResorts, su la empresa hotelera internacional, suma y opera de las marcas de hoteles de lujo Zoëtry Wellness & Spa Resorts, Secrets Resorts & Spas y Dreams Resorts & Spas.

De acuerdo con Expansión, la publicación especializada en negocios, “algunas de sus propiedades (los tradicionales hoteles Gala) las compró a Ángel Rodríguez, ‘el Divino’, famoso banquero involucrado en escándalos financieros durante el rescate bancario luego de la crisis de 1995. También se quedó con hoteles Camino Real en destinos de playa que no quiso comprar Olegario Vázquez Raña”.

Este dato pertenece al ámbito de la vida privada de Zozaya Gorostiza, pero es indispensable citarlo:
Zozaya contrajo nupcias con Jeanine Mullen, la hija del dueño de The Apple Leisure Group. Y desde esa relación y su reconocida sagacidad para los negocios turísticos, se hizo de la poderosa área de ventas y colocación de paquetes de viaje a los destinos de México y el Caribe.

No se le debe regatear inteligencia y osadía. Porque de ser un empleado de mostrador, hoy es el empresario turístico más influyente en México, desde su oficina en Philadelphia, trabajando para Jhon Mullen.

A Zozaya se le atribuye, más que a los gobiernos estatal y federal, la recuperación de la industria, luego de la crisis por la influencia H1N1.

Ideó una agresiva campaña de ventas en el mercado norteamericano, cuando ofreció hasta tres años de vacaciones gratis a quien se hospedara en alguno de sus hoteles. Su estrategia llamó la atención de poderosos medios de comunicación norteamericanos, y consiguió contagiar a los demás hoteleros.

Hoy, sin embargo, halló la manera de utilizar, alentar y difundir campañas de temor, como la del sargazo y la de la innegable ola de asesinatos en las colonias populares, que también ocurre en otras ciudades del país, pero que le reditúan ganancias cuando los hoteleros puros acceden a disminuir sus tarifas.

Zozaya Gorostiza coloca más viajes obligando a los hoteleros a absorber las ofertas, y el sencillamente gana más porque no sacrifica su comisión.
Tiene, como dice el refrán, la sartén por el mango.


López Obrador, dando la puntilla a la promoción

Si algo ha funcionado en los últimos años, luego de grandes debates sobre la mejor manera de obtener recursos para la publicidad turística, fue la creación de los consejos o fideicomisos de promoción.

El turismo en México tiene una inercia positiva de crecimiento, asociada precisamente a las campañas emprendidas con los consejos y fideicomisos de promoción.
El Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), destina recursos que provienen del pago del “Derecho de No Residente” (DNR), que pagan los turistas a su ingreso al país. Es decir, si vienen mas visitantes, hay más recursos para la publicidad.

Ahora, AMLO anunció primero que desaparecería el CPTM, para que sus labores las absorbieran las embajadas.

Los empresarios del sector manifestaron su inquietud, pues el presidente anunció que esos recursos del DNR se destinarían a la construcción del `Tren Maya´.

Lo más reciente que se dio a conocer, es que se mantendrá el CPTM, pero con una reducción de hasta un 85 por ciento de sus recursos.
Se trata de un ataque artero a una de las industrias más exitosas del país en los últimos años.

AMLO no le dedicó al turismo más que un párrafo de sus dos enormes discursos de toma de protesta. Sólo dijo que: “Se promoverá el turismo”.

Sin embargo, como se ve, no entiende la enorme importancia y viabilidad que tiene el CPTM para impulsar el crecimiento, como ha sido, de esta industria en el país.

Actualmente hay una ambiente de gran incertidumbre con este contexto.

El caso del `Tren Maya´ merece una mención detallada aparte. Porque más bien parece cubrir una ruta de trabajadores migrantes, misma que demanda Quintana Roo para la industria de la construcción, antes que responder a una necesidad de distribución de turistas.

Pero, resumiendo, estos son los dos personajes que se presentan como adversarios del turismo en Quintana Roo. El primero con apetitos empresariales muy claros, y el otro con una visión estrictamente política y electoral, que no ve el fondo de una industria exitosa, gracias a las fórmulas que hoy se apresta a demoler. @AntonioCallejo

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