¿Cambiará la 4T reglas o les pasará por encima?


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Por Antonio Callejo

www.callejotv.com / www.revistavortice.com.mx

Es imposible, en términos de las actuales normas y planes de desarrollo, la construcción del mega proyecto Grand Island Cancún 

Aunque casi nadie duda que se hará por voluntad de AMLO, cuyo gobierno fondeará parte de los MIL MDD a través de Bancomext, claro que habrá resistencias

 

Cancún, Quintana Roo (20 de octubre).- Hace más de un lustro que se había superado la discusión sobre la necesidad de ponerle un freno al de por si desbordado crecimiento de la zona hotelera de Cancún. Ya nadie se atrevía a proponer la construcción masiva de cuartos, sino más bien a esperar una solución de gran calado para resolver su grave problema de inmovilidad.

Por eso llama tanto la atención el anuncio hecho recientemente por el presidente López Obrador y el secretario de Turismo, Miguel Torruco, sobre la construcción de un mega centro de hospedaje de tres mil habitaciones, incluso con inversión pública a través del Banco de Comercio Exterior (Bancomext).

Asombrosamente, informaron que ya cuenta con una Manifestación de Impacto Ambiental con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Se trata del proyecto del Grupo Murano, de los hermanos Elías, Marcos y Harry Sacal, denominado “Grand Island Cancún”, que representa una posible inversión de mil millones de dólares.

Es bien necesario remarcar que un proyecto de esa envergadura no cabe en ninguno de los planes conocidos y referentes para el desarrollo de la Zona Hotelera, ni en el Maestro de Fonatur, mucho menos en el Plan de Desarrollo de Quintana Roo y menos en el Programa de Manejo Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc.

Se conoce que este anuncio tomó por sorpresa a la Secretaría de Medio Ambiente del gobierno del estado, donde se ha determinado que hay un serio problema de incompatibilidad con el Plan Estatal de Desarrollo.

Dicho de otra forma: para hacer realidad ese mega proyecto, tendrían que cambiarse varias normas, o pasárselas por encima.

Eso por lo que toca a las serias contradicciones que se presentan en el ámbito del sector público. Porque es necesario el concierto de los tres órdenes de gobierno y el aval de numerosas dependencias.

No se debe desestimar una sentida protesta de grupos ambientalistas que, aunque diluidos y con escasa influencia, hay movimientos que están creciendo como el caso de Friday For Future, que ya tiene representación en varias ciudades de Quintana Roo, entre ellas por supuesto Cancún.

Este proyecto es un ejemplo notable de lo que no debería ocurrir en Cancún.

En la parte privada, los hoteleros alertaron desde hace al menos tres años que es inviable densificar aún más la zona hotelera.

Justo en agosto de 2016, el entonces presidente de los hoteleros, Carlos Gosselín, advertía de la serie de problemas que se acentuarían con la autorización, en aquel entonces, de hasta mil 410 nuevas habitaciones, que se sumarían a las 25 mil del inventario de la época.

El problema a la vista es la grave carga vehicular del bulevar Kukulcán, donde circulan hasta 75 mil automotores diariamente.

En aquel entonces, Gosselín advertía:

“Debemos hacer un estudio de cuántos cuartos más debemos construir en el destino, que garantice estabilidad económica y sustentabilidad; actualmente hay en proyecto de hoteles nuevos con derechos adquiridos de acuerdo al Plan de Desarrollo Urbano (PDU) vigente, y en proceso de construcción”.

 

No todos en la 4T están de acuerdo

Una fuente confiable del gobierno del estado, reveló que entre los sorprendidos con el anuncio de AMLO y Torruco, se encuentra el propio director del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Ponce, a quien habría correspondido la promoción y el anuncio de una nueva inversión en el sector turístico.

En este sentido, hay quienes le apuestan a un nuevo fracaso de Torruco, pues consideran que se trata de una osadía inviable y frágil del frustrado secretario de Turismo, a quien se sigue viendo en el sector como el verdadero verdugo de la industria.

Torruco acumula errores y omisiones que nadie le perdona, como aquél inicio al presentar su Plan Nacional de Turismo, por el que fue regañado públicamente por el propio presidente (pues abusaba de una apología de AMLO y carecía de propuesta turística), por el incumplimiento en el traslado de la Secretaría a la ciudad de Chetumal, pero sobre todo por su aval al recorte en el gasto de promoción de los productos turísticos. @AntonioCallejo

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