Cancún y Riviera Maya, grandes receptores de guatemalecos y hondureños

DESTRIPACUENTOS

Por Antonio Callejo

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En cifras `negras´, poco conocidas, migrantes de esos países suman miles y se emplean sobre todo en la construcción y trabajos domésticos


También llegan pandilleros que influencian a grupos de jóvenes locales; Antecedente del ataque al bar `Castillo del mar´, a manos de `Los sureños´

 

Cancún, Quintana Roo (25 de octubre).- Cancún y la Riviera Maya son receptores y `santuarios´ muy importantes de grupos de extranjeros indocumentados. Los principales grupos de migrantes que residen en forma irregular son: argentinos, cubanos, guatemaltecos y hondureños.

En otras entregas hemos planteado aquí cómo son los procesos de arribo de estas personas, atraídas a final de cuentas por la oferta de empleo que no hay en sus lugares de origen.

Y apropósito de la `caravana´ de hondureños, que salió de ese país para dirigirse hacia los Estados Unidos, atravesando México, es necesario decir que esos grupos de centroamericanos no son nada nuevos, principalmente en esta región del Caribe mexicano.

Es cierto que hay diferencias entre los centroamericanos y los cubanos o argentinos. Los patrones de comportamiento son los mismos, pues todos dejan su país y llegan a México y a esta región, a la búsqueda de mejorar su nivel de vida.

Sin embargo, los centroamericanos suelen estar en una desventaja doble; no cuentan con niveles de escolaridad suficientes para aspirar a un puesto en la industria turística, y provienen de comunidades indígenas, lo cual les margina aún más en la dinámica económica.

Sin contar con los ocho puntos de cruce fronterizo, la migración irregular de estos grupos se da abiertamente, a través de la porosa frontera de México y Guatemala. De hecho, en algunos trechos, hay servicios de taxis colectivos que llevan y traen a personas a uno y otro lado, en comunidades colindantes, con un costo de 50 pesos.

En Cancún y la Riviera Maya se ha detectado a cientos, quizás miles, de indocumentados provenientes de Guatemala e Honduras, que se emplean en dos tipos de puestos de trabajo, principalmente.

Los varones tienen un amplio espacio en la industria de la construcción, y como jardineros y mozos en zonas de clase media y alta. En tanto que las mujeres encuentran oportunidades de trabajo como empleadas domésticas, en los mismos estratos.

Un dato curioso es que esta migración no inició con la industria turística de la zona norte del estado, sino que tiene antecedentes más añejos.

Fue durante la década de los 80 cuando miles de campesinos guatemaltecos ingresaron a México, en calidad de refugiados, pues se vieron obligados a desplazarse debido a los cruentos conflictos y por la persecución que sufrieron a manos de su gobierno.
Esos refugiados y sus hijos, se volvieron mexicanos.

Esto señala el estudio. “Cuando el destino es Cancún (Quintana Roo, México). Breve historia de la migración de población guatemalteca”, de la investigadora Celia Arteaga Conde:

“Al paso del tiempo, los campamentos de refugiados se convirtieron en poblados habitados por mexicanos por naturalización, mexicanos por nacimiento, es decir, hijos de ex refugiados, y guatemaltecos migrantes (Comar, 2011).

“Hacia 􏰀finales del año 1988, habitaban 22 mil 429 refugiados en 64 campamentos en el estado de Chiapas; 11 mil974 en dos campamentos de Campeche y 6 mil697 en dos campamentos de Quintana Roo (González, 1999: 74).

“En diciembre de 1998, mediante el Programa de Regularzación Migratoria, se entregaron i3 mil 267 documentos FM25 a refugiados del estado de Campeche y 823 a los de Quintana Roo; en misma fecha, permanecerían con documento FM36 ,104 refugiados en Campeche y 110 en Quintana Roo (Fabila, 1999: 284). A finales del mismo año, se había entregado documentación migratoria aproximadamente a 18 mil 420 personas. En diciembre de 2004, se dieron 10,098 cartas de naturalización”.

Esos guatemalteco trataron de regresar a su país en esfuerzos promovidos por los gobiernos, una vez pacificadas las regiones en conflicto, pero la mayoría volvió a México, pues ya no encontraron espacios para seguir desarrollándose.

El mismo estudio citado arriba indica:

“El perfil de la población guatemalteca que ha migrado a México es de jóvenes en edad productiva, en su mayoría hombres, 85.2 %, las mujeres representan solamente 14.8%. Estas personas son originarias en mayor porcentaje de los cinco departamentos fronterizos con México, sobre todo de Huehuetenango y San Marcos.

“Los empleos recurrentes de los migrantes guatemaltecos tienen que ver con la división sexual del trabajo; es decir, las mujeres se emplean en espacios que se les han impuesto como `naturales´ a su condición femenina, de modo que se insertan en un mercado laboral vinculado principalmente a la economía de los servicios y cuidado de `otros´, como niños, adultos mayores o casas particulares”.

En la misma conclusión, señala:

“La historia de la migración a la ciudad de Cancún por parte de la población guatemalteca empezó en los  últimos veinte años. Tiene que ver con los campamentos de refugiados en Quintana Roo, referidos anteriormente, como los asentamientos de Maya Balam, Kuchumatán y La Laguna. Por la construcción y el desarrollo de rutas migratorias que han construido desde su salida forzada de Guatemala, vieron como oportunidad laboral partir a polos turísticos como Cancún y Playa del Carmen.

“Los procesos de migración difieren de persona a persona y tienen que ver con las redes que poseen y van construyendo; al igual que con el conocimiento previo, sea por experiencia propia o porque les `contaron´ que en Cancún hay trabajo para todos.

“Los motivos por los que los migrantes decidieron trasladarse a Cancún habitualmente son para conseguir un mejor empleo (por situaciones de pobreza, de pocas o nulas oportunidades de empleo en Guatemala). Hay quienes vivieron situaciones de violencia que los obligaron, de una u otra manera, a dejar a sus familias; otros llegaron por problemas familiares diversos, pero, finalmente, la posibilidad de encontrar un empleo bien remunerado los ha hecho pensar en no regresar de manera definitiva a sus comunidades de origen”.

 

TAMBIÉN PANDILLEROS; RUTA DE MARA SALVATRUCHA

No se puede obviar que entre estos grupos de migrantes, no todos vienen a insertarse en la dinámica económica lícita que presenta el Caribe mexicano.

Hay estudios puntuales sobre la influencia que tienen pandillas tan peligrosas como la Mara Salvatrucha y otras, provenientes precisamente de Honduras y Guatemala.

Un estudio sobre pandillas, realizado curiosamente por la actual secretaria de Turismo, Marisol Vanegas, puso de relieve la presencia de `mareros´ en Cancún, adaptados y ligados a grupos de jóvenes locales.

Hace 10 años, en la noche del 31 de agosto de 2018, un grupo de personas atacaron a los parroquianos del bar `Castillo del mar´, en una zona popular de Cancún.
Rociaron con gasolina el lugar con todo y los clientes y trabajadores, donde hubo varios muertos y heridos.  Una de las víctimas mortales fue una mujer que estaba embarazada.
Como parte de las investigaciones, fueron detenidos un grupo de jóvenes de una peligrosa pandilla denominada `Los sureños´, que tenía influencia de la `Mara Salvatrucha´ y otras pandillas centroamericanas.

Así que la migración de centroamericanos, que huyen de la pobreza y de la delincuencia en esos países, no es un fenómeno nuevo, al menos para Cancún y la Riviera Maya. @AntonioCallejo

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