Elena Poniatowska: “Los cancunenses son personas que sonríen”


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Por Antonio Callejo

www.callejotv.com / www.revistavortice.com.mx

Escritora, pero sobre todo periodista, es reconocida por su capacidad para reseñar la vida cotidiana y las cosas simples. Ella vio gente sonriente y yo le creo

 

¿Por qué no prenden las campañas de los candidatos a diputados locales? La respuesta es sencilla, no entienden que no los quiere el electorado

 

Cancún, Quintana Roo (21 de abril).- La mejor escritora mexicana viva, Elena Poniatowska, recibió emocionada  la noche de este sábado un reconocimiento del Instituto de la Cultura de esta ciudad, y dijo que le encantaba Cancún porque es una ciudad donde la gente sonríe. Previamente, el Cabildo le otorgó la declaración de `huésped distinguido´.

En el mismo marco, dedicado a la entrega de premios de literatura y artes visuales a artistas cancunenses, Horacio Franco, considerado entre los escasos mejores ejecutantes de flauta `de pico´ del mundo, ofreció un hipnótico concierto que emocionó hasta conseguir una larguísima ovación de pie por parte de la audiencia, en su mayoría artistas locales convocados por el citado instituto.

La presencia en Cancún de la Premio Cervantes de las Letras y del maestro Premio Early Music Award, no tuvo en los medios locales de comunicación, sin embargo, el eco que se merecían.

Cuando hasta hace algunos años alguna personalidad de cualquier ámbito, sea la cultura o la política, venía a este destino turístico, los reporteros estaban obligados formalmente –previo encargo de sus jefes de información–, a preguntarles su opinión sobre Cancún.

Su respuesta era, también obligadamente, nota de `ocho columnas´.

“Cancún es una ciudad de gente que sonríe”, habrían titulado los periódicos en aquél entonces, luego de anotar el generoso mensaje de gratitud expresado por `Elenita´.

Estos, los actuales, son tiempos de una profunda auto denigración por parte de un sector de los medios de comunicación, y también por supuesto por el lado de algunos `influencers´ de las redes sociales.

Ganan más espacio en sus soportes aquellas noticias aisladas, que contabilizan una ola innegable de crímenes asociados a una enredada problemática social, que no explican ni colocan en contexto, pero que les bastan para dejar a un lado una enorme cantidad de sucesos positivos que también suceden.

Como esta visita de la Poniatowska y el concierto de Horacio Franco.

Necesitamos, nos urge, que se hable bien de Cancún.

Esta ciudad que nos acogió recibe millones de visitantes al año, genera numerosos empleos y es imán poderoso de inversiones de todo el mundo.

Los sucesos policíacos ocurren desde su fundación. Empero, en aquél tiempo los crímenes tenían quién investigue un poco más y se distinguían entre peleas de borrachos, acciones despechadas por pasiones frustradas, entre otros.

Hoy todo se pone en la misma canasta. Y lo peor de esa falta de investigación, es que se le da una importancia informativa que da al traste con la imagen de una ciudad que no ha dejado de ser generosa para el estado, la región y para el país entero.

Elena Poniatowska vino y dijo lo que vio.

Ella es una escritora, pero sobre todo una periodista. Una reportera a quien se le reconoce su capacidad para capturar la vida simple.

Ella vio a los cancunenses que sonríen. Vio una ciudad de personas alegres, que reciben a los visitantes con los brazos abiertos.

Y yo le creo.

 

Los candidatos a diputados no entienden…

Andrés Manuel López Obrador es la referencia más cercana que tenemos de una campaña electoral ganadora.
Construyó un discurso centrado en señalar los abusos de los presidentes contemporáneos. Y de contexto le puso a un país “hecho añicos, en las ruinas, devastado, derruido, al borde del precipicio…” etc.

Convirtió en símbolos de esos abusos a los privilegios que recibían los presidentes: el sueldo, la parafernalia, los guaruras, el avión, los lujos, las camionetas de millones de pesos.

Y la gente votó por él.

Los actuales candidatos a diputados no se han dado cuenta de que los ciudadanos no han cambiado. Y que tienen a los legisladores, en general, como a los funcionarios más corruptos, más flojos y menos preparados.

Por lo tanto, las campañas ganadoras serán de aquellos que ofrezcan combatir esos puntos precisos.

Deben ofrecer bajarse el sueldo, viajar en transporte público, renunciar al derroche, a los vales de gasolina, a la ostentación. Prepararse, acabar la universidad si no lo han hecho, o la secundaria o la primaria, según sea el caso.

Pero hasta ahora ofrecen lo que no pueden ni les corresponde. Hacen una campaña con soliloquios, para oídos sordos que no les quieren escuchar. Porque los conocen bien. @AntonioCallejo

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