Inseguridad e inestabilidad política, el desafío de Cancún y Playa del Carmen

DESTRIPACUENTOS

Por Antonio Callejo

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Si los candidatos ganadores y los que formarán el cabildo, alargan su batalla después del uno de octubre, ningún gobierno podrá resolverlos

 

Cancún, Quintana Roo (28 de junio).- Los desafíos en cada uno de los municipio, pero especialmente en los de la Zona Norte del estado, donde se acumula y crecen los indicadores de violencia, exigen de una actitud más que responsable de quienes resulten electos en las presidencias municipales, pero también de los que no tengan el primer lugar.

Porque si bien, durante este periodo de trabajos proselitistas todos coincidieron en que el principal problema a enfrentar es el de la inseguridad, la realidad es que también todos se quedaron cortos en sus diagnósticos.

La espiral de violencia que recorre esta región urge por un combate efectivo, porque ya empieza a ser notorio en el exterior. Recientemente, el diario El País publicó un amplio reporte sobre la industria turística, que revela un importante crecimiento en la industria en América Latina, donde México mantiene aún un liderazgo, por su puesto con el empuje que tienen los destinos de Quintana Roo.

Sin embargo, también advierte de esos focos rojos que prende la creciente inseguridad. Y no sólo eso, además señala que las nuevas inversiones dependen del entorno político y del desenlace electoral.

Amadeus Analytics, que es la consultora que realizó dicho estudio, “estima que la inversión en el sector turístico de la región (Latinoamérica) ascenderá este año a alrededor de 67.000 millones de dólares (equivalente a en torno de un 6,2% del PIB), con México llevándose un 18% de esa cifra. Para 2028, esa cifra superará los 100.000 millones de dólares, un crecimiento de en torno a un 4,6% anual.

Pero, y aquí está el asunto:

“Estas cifras dependen de que se cumplan las previsiones y aunque la economía del continente está mostrando visos de mejorar, aún hay motivos para la preocupación. “Dos conturbadas campañas electorales —la mexicana, que está a punto de acabar, y la brasileña, que aún se va a extender hasta octubre— han puesto muchos proyectos en pausa. Mientras, en Argentina, el desplome del peso (que ha llegado a perder hasta un 50% de su valor frente al dólar desde principios de año) y la posterior petición de rescate al FMI han roto con una tendencia que asomaba positiva”.

Luego entonces, el problema que enfrentamos no se va a acabar con discursos ni promesas grandilocuentes. Y apremia.

Si algo nos ha demostrado la novel historia de estos municipios, es que nadie gana con una mayoría absoluta, y que se gobierna con oposiciones duras, que combaten para obstaculizar, porque también suelen recibir un maltrato de los ganadores.

Es altamente probable que en Benito Juárez (Cancún) y en Solidaridad (Playa del Carmen), quienes ganen la elección no tendrán más de una tercera parte del total de los votos.

Las campañas, hay que reconocerlo, fueron muy combativas. Les acompañó, además de los señalamientos abiertos de los propios postulantes, una guerra sucia feroz.

Los candidatos y sus equipos pueden decir que compitieron limpiamente, pero los ciudadanos tuvieron ante sí un espectáculo grotesco en las redes sociales.

Hubo insultos, medias verdades, mentiras, infundios y calumnias que se repitieron en infinidad de versiones.

Si quienes van a formar el gobierno se quedan atorados en ese veneno, está garantizado que ningún problema de fondo se va a poder resolver.

La naturaleza de la formación del ayuntamiento implica la inclusión de todos los sectores de la sociedad. Cada uno de los aspirantes representa un segmento que, una vez cumpliendo con el mínimo de votos requerido, pasará legalmente a formar parte del cabildo.

La idea es sumar todas las voces, las ideas y el esfuerzo por conducir el destino de los municipios hacia un estadio mejor. Los problemas son comunes.

Cancún y Solidaridad, sobre todo, necesitan urgentemente de una cirugía mayor.

No deberíamos abonar a una miserable batalla de egos para seguir obstaculizando y alargando la solución al incremento de la delincuencia, a la falta de un programa serio y de gran calado para la movilidad.

Lo que está en riesgo en la supervivencia de estos destinos turísticos.

Acapulco debe ser la referencia obligada para ponerse a trabajar. @AntonioCallejo

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