La infanta terrible


DESTRIPACUENTOS

Por Antonio Callejo

www.callejotv.com / www.revistavortice.com.mx

La presidente municipal de Solidaridad es el epicentro de una larga cadena de problemas, en un gobierno caótico; Ella culpa a los demás

 

Actualmente se agrava la crisis de inseguridad con la renuncia de altos mandos y la rebelión de la tropa

 

Cancún, Quintana Roo (15 de marzo).- Cuando un menor de edad deja caer por descuido algún objeto, que estalla en pedazos al tocar el piso, dice invariablemente: “se rompió”. Síntoma de madurez, que al paso del tiempo, esa persona acabará diciendo. “Lo rompí”, y tendrá la delicadeza de pedir una disculpa por el desaguisado, e incluso llegará a reponerlo si es necesario.

Lo que ocurre en Solidaridad con la presidente municipal, Laura Beristain Navarrete, es el mejor ejemplo de infantilismo político.

Doña Laura ha construido una meteórica carrera política gracias a una suma de casualidades. Nunca por méritos o preparación, porque carece evidentemente de ambos.

Llegó a la presidencia municipal montada en esa ola que, además de culminar con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, trajo consigo mucha chatarra.

Y desde su asunción como primera edil, parece que los problemas le siguen el paso a donde quiera que vaya.

Ella suele echarle la culpa a los demás de todos los enredos que, un día sí y otro también, entorpecen la buena marcha del gobierno municipal, para desgracia de sus habitantes.

Fue muy grave el arranque del gobierno cuando Laura no entendió que era hora de enfrentar y dar solución a los problemas, y casi pierde el cargo con una rebelión de regidores.

En esa primera sesión hubo forcejeos, codazos, pellizcos y jaloneos. Hasta un apagón.

Y no pudo nombrar colaboradores en los principales cargos.

Le echó la culpa al gobierno del estado.

En los meses de octubre, noviembre y diciembre, prácticamente estancó operativamente al gobierno municipal. Y le echó la culpa a su antecesora.

Se peleó, incluso, con las señoras que practicaban `zumba´. Las mandó a su casa.

Actualmente, en un apretado resumen de desencuentros, el municipio de Solidaridad ahonda aún más su crisis de inseguridad pública con una rebelión de policías.

Antes renunciaron varios altos mandos de Seguridad Pública, para dejar prácticamente al garete, a una ciudad que se debate en una fuerte crisis, ante el empoderamiento de grupos delictivos que extorsionan cobrando `derecho de piso´, lo mismo que controlando el mercado ilegal de drogas.

Laura Beristain le echó la culpa al gobierno del estado, al que acusa de `abandonar´ Solidaridad. Pero no admite que ha dejado plantados en diversas ocasiones a negociadores de ese orden de gobierno, y que se ha negado rotundamente a coordinar los esfuerzos de la policía municipal con el titular de Seguridad Pública estatal.

Es intransigente, no admite razones ni puede establecer una negociación para brindar soluciones.

Allí están las imágenes de una Laura Beristain acusando a los medios de comunicación con el presidente, López Obrador, cuando éste acudió a la presentación de la estrategia turística del gobierno federal.

Si no fuera tan grave y de consecuencias tan funestas para los ciudadanos, movería a risa.

Laura Beristain no va a cambiar.

Los problemas del municipio van a empeorar y a multiplicarse.

Esa es la especialidad de la infanta terrible. @AntonioCallejo

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