López Obrador y su 4T dejaron caer la bandera del turismo

DESTRIPACUENTOS

Por Antonio Callejo

www.callejotv.com / www.revistavortice.com.mx

En Acapulco, el gobernador Carlos Joaquín sacó el pecho para defender y promover los destinos del estado, que aportan al PIB más que otra actividad económica

 

Reporta la Segob caída de tres por ciento en llegada de turistas norteamericanos, debido a la retórica de Trump contra México y `campaña negra´ de medios `gringos´

 

Cancún, Quintana Roo (09 de abril).- El gobierno federal de la Cuarta Transformación y su flamante secretario del sector, Miguel Torruco, simplemente dejaron caer la bandera y el liderazgo de la industria turística.

El gobernador del estado, Carlos Joaquín, hizo lo que correspondía en el marco de la más reciente edición del Tianguis Turístico, en la ciudad de Acapulco.

El mandatario estatal fue el personaje más entrevistado en el transcurso de esa reunión de empresarios y autoridades de la industria, por obvias razones.

Y es que el `horno no está para bollos´, como suele decirse.

Según reporta El Universal, la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, informó de la caída en un tres por ciento en el número de visitantes norteamericanos, lo que representa un retroceso en la inercia positiva, pues antes sucedía lo contrario. Aumentaba cada año.

De un millón 679 mil estadunidenses que llegaron al país vía aérea en los meses de enero y febrero del año pasado, en este 2019 vinieron unos 51 mil menos. O sea, este año no crecimos como siempre, sino que dimos el primer paso hacia atrás.

Funcionarios de esa misma Unidad de la Segob, señalaron que la causa está directamente relacionada con la retórica del presidente norteamericano Donald Trump, y a una campaña negra que ha enderezado un sector de los medios de ese vecino país.

Se trata de una guerra mediática que presenta a México y sus destinos como lugares inseguros, y que desde luego exagera el contexto y le añade elementos que ahuyentan a los visitantes de ese país.

Resulta ingenuo pensar que esa inercia negativa se va a revertir sin una estrategia bien estructurada para responder a esa campaña contundente del gobierno de Donald Trump.

Cancelar los recursos de promoción es dejar caer los brazos en una pelea contra un peso pesado.

Las campañas negras se atienden con información y propaganda, con campañas publicitarias que destaquen los puntos favorables y que contrarresten los infundios.

México no es el país de violadores, ladrones y `bad hombres´ que dice el presidente norteamericano un día sí y otro también.

Esconder la cabeza y mantener una política interiorista sin visión internacional, como lo plantea López Obrador, es perder la batalla antes de subirse al ring

Quintana Roo es el mejor ejemplo de la vitalidad turística del país. Líder en recepción de visitantes extranjeros, en generación de empleos y atracción de nuevas inversiones.  Es la razón por la cual el turismo es la primera actividad económica del país, luego del desplome de los precios del petróleo, seguido del ingreso de divisas enviadas por los mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos.

A pesar de esos números duros, el presidente Andrés Manuel López Obrador ya dejó en claro que el turismo no será ninguna prioridad de su administración.

En Acapulco, los empresarios acudieron con la idea de reiterarle al presidente su solicitud para que continúen los esfuerzos de promoción en el exterior, que ya han demostrado eficacia. Año con año, aumentó el número de turistas extranjeros que, por lo tanto, tributaron más vía el Derecho de No Inmigrante (DNI), y consecuentemente se invertía más en publicidad.

Era uno de los pocos círculos virtuosos de la economía nacional.

En Acapulco el gobierno que encabeza Carlos Joaquín dio la batalla que dejó de dar el gobierno federal, defendiendo el primer lugar que tiene el estado en la industria turística, y dando a conocer que seguirá la promoción con algún esquema, en coordinación con el sector privado.

Sería más fácil y mejor para todos si contara con el respaldo del gobierno federal. Pero no es así.

Solo resta esperar a que transcurra el año para saber si fue posible remontar este duro golpe, o si por el contrario, debemos prepararnos para una sequía de turistas.

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