Fábrica de sicarios, o `Néoi skotósei néoi´ (jóvenes matando jóvenes)

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Por Antonio Callejo

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Los jóvenes representan el número más alto de sicarios, víctimas de asesinato y de prisioneros

 

Es un fenómeno que no tiene un nombre específico. Y si no tiene nombre, no podemos entenderlo, menos resolverlo.

 

Cancún, Quintana Roo (02 de agosto).- Para poder entender un fenómeno, primero hay que ponerle un nombre.

Y parece que este gravísimo problema de inseguridad, que ciertamente no es privativo del estado, no ha sido entendido a cabalidad y por ello nadie atina a atajarlo.

Son jóvenes matando jóvenes.

Veamos:

Quintana Roo, donde más de la mitad de sus habitantes se encuentran en la Zona Norte (Cancún y Solidaridad), principalmente, tiene una tasa de 167 personas encarceladas por cada 100 mil habitantes. La cifra que reportó el INEGI, con base en la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad 2016, fue de tres mil 453 reclusos. La mitad de los que tiene Baja California y el triple de los que están sujetos al sistema carcelario de Tlaxcala.

De ese total, los internos entre 19 y 29 años constituyen el rango de edad en el que se encontró mayor cantidad de personas recluidas. Siempre con base en datos del INEGi, representan al 35 por ciento del total.

La tendencia, de manera inquietante, es igual para hombres y mujeres.

Veamos:
Si tenemos a tres mil 500 personas en la cárcel, entonces tenemos que aproximadamente mil 225 de esos reos se encuentran en ese espectro. Las cifras son de 2016, con lo cual se entiende que los números pueden ser más altos.

La misma encuesta arrojó que 837 reos de los cinco centros penitenciarios del estado, fueron víctimas de robo, lesiones, extorsión, amenazas y/o delitos sexuales.

Va el detalle fino:

De esos 837 reclusos víctimas de algún delito, 760 sufrieron robo de sus pertenencias personales, 147 alguna extorsión, 143 fueron amenazados y 27 declararon haber sido violentados sexualmente. El número, se aclaró, no corresponde a los 837 reos mencionados, porque en algunos casos algunos reportaron más de dos situaciones.

 

Sicarios en su mejor etapa de la vida

Estos datos vienen a colación con la reciente captura de un grupo de ocho sujetos, aquí en Cancún, en un operativo realizado por la Policía Federal. Se indicó que estas personas son sicarios que pueden estar involucrados en la serie de asesinatos que han ocurrido en la ciudad en los últimos meses.

Van 300 asesinatos en lo que va del año. Y aunque poco o nada se sabe de las víctimas, sí se entiende que también se encuentran en ese rango de edad, de entre 18 a 29 años.

En Quintana Roo no hay ninguna institución que recabe datos sobre este fenómeno, que bien debería ser bautizado con algún nombre.

Jóvenes matando jóvenes.

En griego podría ser:

“Néoi skotósei néoi”,  que se pronuncia: “neé skotósi neé”.

A nivel municipal hay un “Instituto para la Juventud y el Deporte”, y a nivel estatal hay una Comisión para la Juventud y el Deporte.

Sin embargo, ninguno de los dos organismos realiza labores de investigación.

Habría que recabar una serie de indicadores, como los que citamos arriba, para ir asumiendo la dimensión y la gravedad de este fenómeno.

Los datos para entender esta problemática están sueltos. Hace falta unirlos para entenderlos, y desde luego para posteriormente abordarlos con políticas públicas más eficientes que las actuales. Han demostrado que no abonan a ninguna solución y, por el contrario, aleja la posibilidad de entenderlo porque cada vez es más complejo.

Entre los datos que debemos entender, es que el crimen organizado recluta a estos jóvenes para diversas tareas que incluyen la extorsión, el llamado cobro de `derecho de piso´, el `halconeo´, y sin duda para el asesinato, que vulgar y erróneamente se le conoce ya como `ejecuciones´.

También debemos saber que en Cancún, donde como dijimos se concentra la mayor parte de la población, la cobertura educativa en los niveles medio superior y superior, es completamente insuficiente. Del total de los chicos y chicas que terminan la secundaria, no tienen espacio en el bachillerato más de la mitad.

Y de los que terminan el bachillerato, más del 75 por ciento no tienen cabida en alguna universidad.

Así de grave es el problema de los jóvenes que están obligados a buscarse cualquier opción en la calle, sea trabajando o simplemente sin hacer nada.

La industria turística emplea a numerosos jóvenes. Son sus preferidos. Les pagan poco, ponen todo su empeño, y tienen energías para manejar en numerosas vueltas un taxi, una camioneta de transporte, o una tirolesa en algún parque.

Quintana Roo es la entidad que recibe el número más alto de migrantes.

Es la razón por la cual también es creciente este problema.

Démosle un nombre para entenderlo.

Y para saber cómo resolverlo. @AntonioCallejo

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