Denuncia Mara monumental estafa que quitaba casas a familias pobres

| Foto de archivo.

POR REDACCIÓN

Involucrados funcionarios de la pasada administración municipal, notarios, empresarios y abogados sin escrúpulos, que simularon notificaciones, falsificaron firmas y duplicaron escrituras

Cancún, Quintana Roo. – Hasta unas seiscientas familias de escasos recursos de Cancún, fueron el blanco de una red de empresarios, abogados y funcionarios de la pasada administración municipal, que pretendieron despojarles de sus viviendas de interés social (en un número aún indeterminado lo lograron), mediante una serie de actos simulados, duplicación de escrituras y falsificación de firmas, para ejecutarles embargos sin ningún tipo de notificación.

En el centro de esta investigación, abierta primero por la Contraloría Municipal en esta administración Mara Lezama, y ahora también por la Fiscalía Anticorrupción, que recibió la demanda, se encuentran ex funcionarios de la administración que encabezó Remberto Estrada.

Se pudo conocer que entre los posibles responsables, se hallan funcionarios del área jurídica del ayuntamiento, así como también de la Tesorería, específicamente de la Dirección de Ingresos Coordinados y Cobranza, que dirigía a la sazón Jeanine Medrano, esposa de Frank López Reyes.

La forma de operar era compleja, pues de esta manera los autores intelectuales de la estafa evitaron la influencia de tribunales judiciales de primera instancia.

Los afectados son adquirentes de créditos hipotecarios de montos modestos, de alrededor de 300 mil pesos, cuyos contratos obvian la intercesión de juzgados. Es decir, al incumplimiento de pago, es posible recurrir directo a embargos y despojos.

Pero en este caso, los representantes legales de las sociedades hipotecarias, prefirieron coludirse con funcionarios municipales.

Así operaron el mega despojo:
La financiera o sociedad hipotecaria “Su Casita”, que ya quebró, le traspasó su cartera de clientes a la Sociedad de Inversión Adimantine, con sede en la Ciudad de México.

Hasta unos seiscientos créditos se hallaban en cartera vencida; es decir, con adeudos superiores a un año. Los representantes legales de esa empresa, convencieron a empleados municipales para que, en función del adeudo del impuesto predial, también por más de un año, ejecutaran embargos de las viviendas en favor de la comuna.

Adiamantine estaba presta para adquirir las viviendas a un costo súper bajo, que apenas cubría el predial y algo más. Así, con menos de 40 mil pesos por viviendas, esa empresa se quedaba con el patrimonio de esas familias depojadas.

Para ejecutar esos embargos, el área de Ingresos Coordinados y Cobranza, dependiente de la Tesorería Municipal, simuló las notificaciones obligadas, falsificando firmas, hasta conseguir la emisión de una nueva escritura en favor de la Sociedad de Inversión Adiamantine.

La presidente municipal, Mara Lezama, hizo público la operación de esta red de estafas y corrupción esta mañana, y dio a conocer que también se hicieron las denuncias correspondientes ante la Fiscalía Anticorrupción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro − 1 =