La esencia del turismo no es el lucro: Forbes

Entender el turismo solamente como una actividad productiva puede ser un error que limita su potencial.

El turismo es visto por muchos sectores como un conjunto de negocios que, aunque de gran impacto en la economía, no representa un reto especialmente significativo para ser tomado en cuenta de forma particular; tan es así, que en algunos países como por ejemplo España, forma parte de un ministerio que engloba Industria, Comercio y Turismo. México es de los países que dedican una Secretaría de Estado a tan importante sector y con ello enalteciendo su importancia.

Entender el turismo solamente como una actividad productiva puede ser un error que limita su potencial. Es evidente la importancia económica que representa para muchos países, entre ellos México, y que la pandemia del Covid-19 ha subrayado de manera significativa, pero, otra de las enseñanzas de este año, es que es también un despresurizador social.

El encierro al que nos ha obligado la situación actual nos ha alejado igualmente de la convivencia social y cultural que se daba en parques, restaurantes, bares, museos, cines y demás centros de descanso y entretenimiento; las pérdidas económicas quedan en evidencia, pero las afectaciones a la vida de las personas también. El anhelo de relajarse, de convivir, de compartir experiencias alrededor de la mesa, aumenta en la misma proporción que el estrés y la ansiedad.

Las personas han caído en cuenta de la importancia de la convivencia social; el mundo tecnológico que se decía que “tanto nos acercaba” se ha dado un duro golpe contra la esencia de la persona humana que, aunque es más consciente de lo que sucede en el planeta gracias al acceso inmediato a la información, se ha dado cuenta de la relevancia del contacto con su prójimo. La revolución digital ha llegado para quedarse, pero reconciliándose con la naturaleza y dignidad de persona humana que se ha impuesto, y es allí en donde el turismo toma ventaja de la visión meramente económica.

La esencia del turismo no es el lucro; no se gasta dinero por hospedarse en un hotel sino por vivir una experiencia. El entorno del negocio turístico es de vital importancia sólo en la medida en que enriquece la experiencia de las personas. Cuidar cada uno de los componentes de la actividad turística, –con la mirada puesta en la riqueza del recuerdo que provoca–, hará que el sector crezca y se vigorice. Recuperar los ingresos que ante el Covid-19 se han perdido, no se logrará si el enfoque se centra únicamente en el componente económico, pero si en cambio, el enfoque es integral y toma en cuenta las necesidades e intereses de las personas, el sector saldrá fortalecido y el 2020 no habrá sido un año perdido del todo.

Llama la atención el impacto mediático que han tenido en redes sociales por ejemplo, los canales de Venecia limpios y transparentes, el retorno de la vida silvestre a las ciudades, el aire limpio, el canto de los pájaros, las otrora plazas atiborradas prácticamente vacías, etcétera; mientras que, por otro lado, aquellos que se quejaban del “over-tourism” entienden que su bienestar proviene de dicha actividad y sufren ahora ante la baja de turistas.

El ser humano se está dando cuenta de la importancia de mantener un equilibrio entre la actividad económica y la experiencia. Debemos preocuparnos, por tanto, no por la salud del turismo sino por su bienestar significando esto que el enfoque debe ser holístico, profundo y de largo plazo. El Turismo debe ser estudiado, investigado y analizado como una industria compleja en sí misma, integral y de gran impacto social, económico, cultural e identitario para la persona humana y no meramente como estadística.

(Fuente: Forbes México)

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