Industria hotelera y turismo religioso se reinventan para sobrevivir a la pandemia

Torreón, Coahuila.- El turismo y quienes dependen de éste, han sido una de las actividades económicas severamente dañadas por la pandemia del SARS-COV2 Covid-19, por lo cual quienes dependen directamente de esta derrama económica han tenido que reconfigurar e implementar diversas estrategias para no morir y al menos ‘sobrevivir’ a esta pesadilla que aún no termina.

En Torreón, la industria hotelera y restaurantera dependen en más del 70 por ciento del turismo de negocios, pese a que la entidad cuenta con siete pueblos mágicos dignos de visitar y admirar, Torreón se distingue por albergar en casi un 90 por ciento el turismo de negocios y religioso; esto último por contar con un lugar emblemático como es el Cristo de las Noas, al poniente de la ciudad.

Restaurantes, hoteles y proyectos relacionados con el turismo religioso como lo es Moorelear, representan tres actividades importantes en la ciudad que concentran una importante derrama económica en cada uno de sus rubros; todos se han visto en la necesidad de implementar estrategias para no desaparecer y esperar tiempos mejores.

José Luis Téllez Montes, Chef del Restaurante “Maia” e integrante del Consejo de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), explicó que ellos tuvieron que cerrar dos meses y durante ese tiempo se dedicaron a hacer algunas modificaciones en el establecimiento para ajustarse a las medidas sanitarias. Pensaron que en dos meses todo regresaría a la normalidad, tuvieron que reducir personal y ajustarse a los pocos ingresos que se podían generar.

“Le dimos mucha importancia y peso a las redes sociales, a través de servicio a domicilio, logramos subsistir esos dos meses siguientes, nunca se habló de cerrar el restaurante ni por parte del Gobierno. Había días en que teníamos una mesa o nada en todo el día y para pagar renta, agua, luz y sueldos era imposible”.

“Nosotros teníamos cuatro negocios de comida, cuatro restaurantes, lo que hicimos fue que a los dos principales que manteníamos abiertos, los concentramos en uno solo, hicimos una cocina compartida para los dos negocios, a raíz de eso pudimos hacer frente al servicio a domicilio y sobrevivir a la situación tan terrible del Covid-19”.

A decir de Luis Téllez Montes, su establecimiento depende del turismo de negocios hasta en un 40 por ciento, “Teníamos comida para empresarios en un área privada donde generalmente una vez cada 15 días se hacían ruedas de prensa y todo eso se vio mermado, se acabó. De no haber implementado estrategias como estar pagando rentas por adelantado, ahorita no existiríamos”.

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