Turismo de vacunas, éxito para los mexicanos

Desde que EU aceptó vacunar a extranjeros o no residentes contra COVID-19, han sido cientos los mexicanos quienes han aprovechado esa oportunidad para ir a aplicarse su dosis, una experiencia que recomiendan por la agilidad y el orden con el que los atendieron

Fernando Vargas, de 36 años, ha conocido a más de tres personas que se han contagiado de COVID-19. Entre ellas, está su suegra y su cuñada, quienes estuvieron aisladas por 40 días en un apartamento. Ellas no necesitaron de ninguna atención en especial, más que de un medicamento, el cual las ayudó a salir adelante.

Sin embargo, no todos los conocidos de Fernando tuvieron la misma fortuna. Uno de sus grandes amigos y socios perdió la vida en marzo pasado debido a la misma enfermedad. Fue esa vivencia, ese impacto, lo que lo motivó a hacer algo por sí mismo.

El 26 de abril pasado, recibió la primera dosis de Pfizer contra el COVID-19 en Houston, Texas. La segunda vacuna se la aplicaron el 16 de mayo en una sucursal de los supermercados Kroger.

“Por eso es que tomé esa decisión. Al vivir esa parte con mi amigo, que tiene un hijo de la misma edad de mi hija, tres años, es algo que sí te impacta demasiado, es muy fuerte. Por eso decido irme a Estados Unidos con mi esposa”, admite Vargas.

Durante su estancia en aquel país, Fernando asegura que todo el proceso fue muy rápido y con un buen trato por parte del personal. Lo mismo le ocurrió a su hermano y a su cuñada, quienes viajaron con él.

Desde marzo pasado, diferentes ciudades estadounidenses comenzaron a permitir que turistas o no residentes pudieran aplicarse  vacunas contra el COVID-19 en su territorio. Esto, debido al número de vacunados que hay en el país norte (más de 200 millones), y la cantidad de dosis que poseen de diferentes farmacéuticas, como Moderna, Pfizer y Johnson & Johnson. Éstas pueden aplicarse en hospitales y hasta en farmacias de conveniencia.

Michelle Nakay, quien actualmente reside en Mexicali, comparte que durante su estancia en California, donde le aplicaron la dosis de Moderna, ella percibió una gran equidad de parte de la gente que la atendió.

Cuenta que, incluso, a su llegada le preguntaron con qué idioma prefería ser atendida, si en español o inglés. También le ofrecieron la misma opción en cuanto le dieron el formulario que debía llenar con sus datos.

“En Estados Unidos, ya ves que hay personas de diferentes razas, a todos los trataron igual (…) Entonces, la verdad es que si tienen la oportunidad de ir, háganlo. No teman. Sí, es algo desconocido para nuestro cuerpo, e incluso mucha gente puede pensar ‘a lo mejor me dicen algo’ y para nada. Vayan, el servicio es excelente y no se los van a negar, es un derecho y debemos hacer uso de él”, admite.

Respecto a la discriminación, “Antonio”, quien prefirió no revelar su nombre real, declara que, en su caso, él decidió ponerse en contacto antes de viajar para verificar si lo podían atender.

“Hice la cita, pregunté si había problema por ser mexicano y me dijeron que no. Cuando llegué nada más me pidieron mis datos, como mi fecha de nacimiento, qué enfermedades tenía, y si había tenido COVID anteriormente”, cuenta el hombre de 55 años.

“Antonio” recibió sus vacunas de Pfizer el 8 y 30 de marzo pasado en Houston, Texas. Su principal motivo fue que padece de insuficiencia renal en etapa cinco, hipertensión, y durante los inviernos se llega a enfermar de bronquitis.

“En general el trato fue totalmente correcto. Simplemente fue ‘muéstreme su cita, pase al siguiente módulo, conteste estas preguntas y espere 15 minutos para verificar que no sienta ningún malestar’.

En ese sentido, agrega que en la AMAV han vendido aproximadamente 170 mil paquetes en dos meses y medio, con un promedio de gasto de 20 mil pesos por persona.

Además, detalla que en el momento en que México abrió la vacunación al sector de 50 años, sus clientes cambiaron a gente de 39 a 49 años, quienes, según declara Morales, suelen viajar en grupos de entre cuatro, cinco, y hasta 10 personas.

“En Estados Unidos están ahorita promoviendo que vaya más gente a su país a vacunarse, porque se han dado cuenta que esta es una gran oportunidad, tanto para ellos como para nosotros por el flujo de efectivos que nos genera con la venta de los paquetes. Entonces, esa es prácticamente una relación de ganar-ganar para los americanos como para nosotros los mexicanos”, asume Morales.

Enrique Rébora, presidente de Live Tours, agencia de viajes que ofrece paquetes para vacunarse en Estados Unidos, coincide con el representante de la AMAV, y recalca que el turismo de vacunas se ha convertido en una de las formas de reactivación del medio turístico para el mercado mexicano, pero también latinoamericano en general.

Su empresa, por ejemplo, había caído debido a la pandemia, pues su principal giro era la promoción de viajes para asistir a festivales de música.

Ahora, confiesa que, a través de estos paquetes han tenido un incremento bastante significativo respecto a los meses previos. Un aproximado de 120 mil personas han logrado viajar en el transcurso de abril y mayo pasado.

“Esto se ha dado debido a la poca claridad que hay respecto al proceso de vacunación en México y otros países de Latinoamérica”, dice.

Finalmente, Paniagua Morales confiesa que, aunque ellos saben que este realce a sus ventas va a ser solo por un momento, pues podría parar en cuanto México autorice la aplicación de más vacunas, ahora aprovechan de los servicios que ofrecen.

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