Con millonaria inversión, la 4T se muerde la cola en Cancún

Advierte Fonatur su rechazo a un mega proyecto millonario y amenaza con abandonar los servicios en Cancún, mientras desde la Presidencia y la Secretaría de Turismo se impulsaron ese y otros mega-desarrollos

La Semarnat aprobó los proyectos y los empresarios avanzan con amparos bajo el brazo, sustentados en la máxima: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”. No hay impedimento escrito.

Cancún, Quintana Roo. – Más de un par de mega proyectos hoteleros, que superan más de mil 500 millones de pesos en presupuesto, son el centro de una curiosa disputa al interior del gobierno federal.

Mientras Fonatur y el súper delegado, Arturo Abreu, advierten de su inviabilidad, los promoventes avanzan con los vistos buenos del presidente Andrés Manuel López; de la Secretaría de Turismo y hasta con permisos de la secretaría del ramo, o sea, de Semarnat.

Se trata de los centros de hospedaje “Grand Island” y del “RIU Riviera Cancún”, de 3 mil y 500 habitaciones, respectivamente.

Pero podrían estar en la lista dos más, aunque de menores dimensiones.

Se sabe que los otros resort´s en construcción son: Gran Solaris, de 499 habitaciones, una inversión anunciada de 90 millones de dólares, así como el hotel en Playa Langosta a cargo de Inmobiliaria Arca de 426 habitaciones y una inversión de 100 millones de dólares.

Dos complejos más, que están ya autorizados para iniciar obra son el RIU Riviera Cancún de 530 habitaciones y 95.6 millones de dólares, así como el Hard Rock Riviera Cancún de 1,789 cuartos y 225.4 millones de dólares.

TRUENA FONATUR POR POSIBLE `SOBRE DENSIFICACIÓN´

A principios de semana, Rogelio Jiménez Pons, titular del Fondo de Fomento al Turismo, amenazó con abandonar las responsabilidades que tiene ese fideicomiso sobre los servicios de mantenimiento y tratamiento de aguas negras de la Zona Hotelera, si persiste la idea de darles luz verde a esos proyectos.

“Fonatur está rotundamente en contra de la sobredensificación, sin respetar los planes maestros originales. Creemos que el número de llaves que proponen (Grand Island y RIU Riviera Cancún), exceden por mucho la capacidad de servicios que existe y los servicios los proporciona Fonatur”, afirmó.

Lo curioso de esta postura, es que fueron el propio presidente, Andrés Manuel López Obrador, y el titular de la Secretaría de Turismo (Sectur), Miguel Torruco Marqués, quienes anunció con bombo y platillo la inversión y el proyecto de Gran Island, el más grande de todos.

En la `mañanera´ del 15 de octubre de 2019, en el apartado estelar de esa conferencia matutina diaria, Torruco Marqués subió a la tribuna presidencial, para hacer un anuncio espectacular.

Así se presentó Gran Island Cancún:

De acuerdo con Torruco, el proyecto Grand Island Cancún tendría una inversión de 19 mil 300 millones de pesos por parte de empresarios nacionales y extranjeros.

El proyecto generará más de 4 mil empleos directos durante la obra y 7 mil 500 indirectos.

La inversión principal en el proyecto será de Bancomext, así como de dos bancos extranjeros.

De acuerdo con el secretario de Turismo, la obra representa una de las más grandes inversiones turísticas que se han hecho en 30 años.

Marcos Sacal, director general de la empresa Murano, una de las compañías que invierten en la obra, señaló que el desarrollo contará con 3 mil habitaciones.

Para el proyecto Grand Island Cancún se tienen proyectadas dos fases de construcción. La primera iniciará este trimestre y comenzará a operar en 2022, mientras que la segunda concluirá en 2024.

En la primera fase se contempla la construcción del centro de convenciones más grande de Cancún, con una extensión de 10 mil metros cuadrados.

El empresario indicó que la obra del Grand Island Cancún dará una preferencia a los proveedores nacionales con el 95 por ciento de los materiales, además de informar que se crearán más de 20 mil empleos directos e indirectos durante la vida del proyecto.

PERMISOS DE SEMARNAT Y CRÉDITO DE BANCOMEXT

En este sentido, es necesario indicar que el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), es un organismo dedicado al impulso de las exportaciones. El turismo es visto como un servicio de exportación, pues es ampliamente reconocida su capacidad de generar divisas.

Y Bancomext no puede invertir o dar créditos para proyectos que no cuenten con alguno de los respectivos permisos. Los federales, principalmente.

GOBIERNO DE CARLOS JOAQUÍN, RETICENTE EN SU MOMENTO

El gobernador del estado, Carlos Joaquín González, dijo en su momento, apenas se dio el anuncio de AMLO y Torruco, que “un proyecto de esa magnitud supone un riesgo de saturación de servicios”.

Y precisó:

“Ninguna obra puede iniciar construcción sin antes haber pasado por la autorización de impacto ambiental que otorga el gobierno federal”.

La entonces titular de la Secretaría Estatal de Turismo, Marisol Vanegas Pérez, expresó también sus dudas sobre la viabilidad de ese mega desarrollo.

Dijo:

“La velocidad a la que están creciendo las construcciones hoteleras en Quintana Roo está expresando la confianza de los capitales en el estado. Sin embargo, no todos los destinos tienen la capacidad plena para recibir una infraestructura hotelera tan grande, especialmente por los servicios que ésta demanda, en términos de agua, drenaje o suministro eléctrico.

“Si bien estos grandes proyectos como el Grand Island traen consigo soluciones para el manejo eficiente de sus residuos o la generación de su propio suministro de agua, consideramos que la capacidad de la zona hotelera tiene ya que definirse.

RECHAZO DE FONATUR, CASI DESDE EL PRINCIPIO

Fue en diciembre del 2020, dos meses después del anuncio presidencial y de Sectur, cuando el director jurídico del fideicomiso, Alejandro Varela, declaró que esperaban recibir “un poco más de información para emitir una opinión más objetiva, pero en principio, Fonatur está rotundamente en contra de la sobredensificación sin respetar los planes maestros originales; creemos que el número de llaves que proponen (Grand Island y RIU Riviera Cancún) exceden por mucho la capacidad de servicios que existe y los servicios los proporciona Fonatur”.

IMPULSAN SU PROYECTO GRAND ISLAND CANCÚN CON UN AMPARO

Los inversionistas de ese mega desarrollo, promovieron raudos una serie de jucios de amparo una vez percibieron las resistencias para su construcción.

De acuerdo con el diario especializado El Economista:

“La firma BVG promovió dos amparos contra una eventual clausura de su proyecto Grand Island de 3,000 habitaciones y 10,000 millones de pesos en inversión.

“Los recursos promovidos son el 1414/2019 y el 1391/2019 ante el Juzgado Séptimo de Distrito, con sede en Cancún, Quintana Roo, alegando violación a los artículos constitucionales 14 y 16, los cuales establecen respectivamente que nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos y que nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.

“La lista de acuerdos publicada en la página del Consejo de la Judicatura federal revela que la autoridad contra la que se están amparando los promoventes del Grand Island es el delegado de programas de desarrollo social del gobierno federal en Quintana Roo, Arturo Abreu Marín.

“En los datos generales de ambos expedientes se consigna que los amparos se presentaron desde el pasado 31 de septiembre del 2019, apenas dos semanas después de que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el titular de la Secretaría de Turismo federal (Sectur), Miguel Torruco Marqués, anunciaran la importancia del proyecto por el monto de inversión en materia turística para el país, el cual asciende a los 10,000 millones de pesos”.

LA CUATRO TE APRUEBA, DESAPRUEBA, SOSPECHA, APOYA Y RECHAZA

Así se encuentra este enredo del gobierno federal, en donde desde la Sectur y la Presidencia se ven con `buenos ojos´ estos proyectos, alegando el desarrollo y el crecimiento de Cancún, y el impulso a la actividad turística, mientras que en otra ala del mismo gobierno, es decir, Fonatur, se les ve como un grave riesgo de sobre saturación de la infraestructura urbana de la Zona Hotelera.

La amenaza de Fonatur, de abandonar el mantenimiento y servicios que brinda en este destino, corresponden a la jardinería, mantenimiento del bulevar Kukulcán, y de las plantas de tratamiento de aguas negras. Para ello cuenta con un presupuesto anual de 120 millones de pesos. @AntonioCallejo

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