La algarada de Rafael Marín, sólo la resuelve AMLO

DESTRIPACUENTOS
Por Antonio Callejo

Cancún, Quintana Roo. – El amigo, qué digo amigo, hermano´ del presidente Andrés Manuel, el de todas las confianzas, el que construyó desde cero Morena en Quintana Roo, el consideradopiedra de toque´ para la unidad y la armonía de ese convulso partido, le dirigió un obús atómico a la presidente municipal, Mara Lezama, quien ya quedó claro que no le parece opción como candidata a la gubernatura.
Pero no sólo eso.
Ahora, en palabras del encargado del mega proyecto del Corredor Interoceánico (que junto con Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto Felipe Ángeles, conforman el legado de AMLO para pasar a la historia), el escenario político de Quintana Roo ya no es como se presentó durante meses y hasta esta semana.
Son varios nuevos conceptos, en la opinión de `Rafa Marín´.
Veamos:

1.- Morena NO GANA con cualquier candidato, como indican las encuestas, si la senadora Marybel Villegas opta por salir de ese partido. Eso no dicen las encuestas, pero lo asevera.

2.- “Todos los partidos apoyarían a Maribel… que es una guerrera”. Se sabe que la podrían apoyar Movimiento Ciudadano y el PRD, nada más.

3.- Morena podría postularlo porque, “hay una ventana” legal, pese a que no está inscrito según la convocatoria. Los especialistas consideran que solo los inscritos participan.

4.- El presidente le pidió que “ni se inscriba” … le pidió que se quede como titular del mega proyecto. Aquí está la duda sobre si el presidente puede cambiar de opinión, o bien, si Marín está dispuesto a pasar por alto su petición.

5.- “Muchas personas están preocupadas porque el Verde se va a quedar con el estado”. Pues el Verde co-gobierna Quintana Roo hace años, unos 18. Y tiene más diputados federales que Morena, y tiene presencia en Cancún y Puerto Morelos por lo menos hace nueve años.

Es curioso, porque resulta por lo menos estrambótico el nivel de protagonismo que tiene ahora Marín Mollinedo, siendo que él mismo presumía de un bajo perfil, de no tener ambiciones por contender para ser postulado candidato, y cuando también él mismo marcó el arranque del proceso enlistando a los posibles abanderados.
“Yo no me voy a meter”, repitió varias veces, en varias entrevistas.
Pero de un día para otro, inició con una serie de actividades, reuniones y otras convocatorias, para sumarse al abanico de solicitantes de tal candidatura. La que no quería.
En esa inercia, paró de tajo, no se inscribió, pero abrió fuego contra Mara Lezama y contra el Partido Verde.
El escenario está más desunido, confrontado y alborotado por las palabras del que se presumía como el unificador.
La batida de Rafa´ va mucho más allá. Tiene que ver con una asonada en contra de varios frentes, que dicho sea de paso, también tienen sus propios acicates con el poder; es decir, con el presidente. La convocatoria que emitió la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), tendría que tirarse a la basura si, como sugiere Marín, se desecha a los aspirantes que cumplieron en tiempo y forma con su registro, para luego lanzarlo comocandidato de unidad´.
¿Qué renuncien todos los inscritos a su aspiración?, eso no pasará ni en los mejores sueños. Pero…
En un partido como Morena, en cuya convocatoria hay una letra chiquita´ que dice que a final de cuentas, el Comité Nacional de Elecciones puede resolver como le parezca mejor, esa medida no se ve imposible. Sin embargo, pasa por desdeñar, o menospreciar, el trabajo de la dirigencia nacional y el del propio CNE. Allí hay a quienes no les cuadre mucho quedar en plano de títeres. El encontronazo es también contra Mario Delgado, que quizás goza de un menor nivel de confianza del presidente, pero no bajará los brazos para hacerla valer. Ahora bien, Marín Mollinedo enfiló sus baterías contra el Partido Verde. Es cierto que Mara Lezama es la favorita de la dirigencia de ese partido. Pero también es cierto que cuando llegó la actual presidente municipal al encargo, el Verde ya estaba allí. Los acuerdos del Verde con AMLO se trazaron desde que éste era candidato, y se ha mantenido estrecho el vínculo, porque va mucho más allá de Quintana Roo. Pasa por las reformas implementadas por el presidente desde la primera parte de su gobierno, y pasa por las que quedan pendientes. La reforma eléctrica, por ejemplo. Marín Mollinedo es un viejo lobo de mar, cuenta con una experiencia a toda prueba de fuerzas políticas, pues su lucha vio las batallas más furiosas siendo perredista en tiempos salinistas, y como morenista construyó desde cero en un escenario también adverso. Si pierde esta batalla, no podría ser visto como un gurú de Morena en lo consiguiente. Hay quienes especulan que su apoyo es en favor de la senadora Villegas Canché. No es así. En sus declaraciones deja en claro que tampoco representa un proyecto de unidad ni ganador. “Mara no la va apoyar”, sentenció. En el escenario que no plantea abiertamente, pero que se intuye, es que Marín Mollinedo estaría apoyando a un tercero en discordia. El doctor José Luis Pech, el primero en inscribirse, conserva una relación intacta con Marín Mollinedo. Se le cuenta como una pieza suya en este ajedrez del patio. La nueva duda en este corte de caja, en el arranque del proceso de Morena para decantar la candidatura, es: ¿Ganará Rafa Marín? En el entorno de la presidente municipal, Mara Lezama, sostienen que ella tiene una relación directa con el presidente y que cuenta con su aprecio, pero sobre todo con su confianza. Y en corto, ella misma se dice agradecida por el apoyo recibido hasta el punto actual. Mara sabe que esta batalla se libra en las alturas, en las más altas esferas de la 4T, y que necesariamente pasa por la decisión del presidente. Lo que pasó, dicen los que saben, fue que Jorge Emilio González, el otroraniño verde´, pidió expresamente que no se inscribiera Rafa Marín, pues de otra manera parecería que los dados estaban cargados, y no tenía ningún caso pasar por un proceso interno.
Claro que Jorge Emilio juega con sus canicas: 43 diputados federales, vitales para los planes en su cierre de ciclo, para su paso a la historia.
Ciertamente, en los partidos de enfrente se frotan las manos y compraron palomitas para ver qué raja le sacan a esta algarada de Marín Mollinedo. Hay diputaciones y recursos en prerrogativas, además de la gubernatura.
Esto apenas comienza. A ver quién hace la siguiente movida.
Y al final, a ver quién gana.

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