Roberto Palazuelos y su apología del narco y la corrupción

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Por Antonio Callejo

Cancún, Quintana Roo. – Me sorprendió tanto que surgiera el nombre de este personaje de la farándula en la discusión para renovar la gubernatura, que acabé oyendo y atendiendo numerosas de sus charlas y entrevistas.
Y caí en la cuenta de que sí hay un sector de personas que se identifican, o al menos, que comparte la misma visión que tiene Palazuelos sobre varios fenómenos importantes, entre ellos la delincuencia organizada, la violencia que genera y, desde luego la corrupción.
Roberto Palazuelos es la representación misma de la corrupción. En su vida, prácticamente desde su infancia, luego en su juventud y ahora en su adultez, ha sido uno de los privilegiados que disfruta del mal uso de los recursos públicos.
Presume y lo hace recurrentemente, profusamente, de la cercanía que tuvo con los juniors de Los Pinos, en tres sexenios distintos. Fue un invitado constante en fiestas, viajes, comilonas y parrandas.
De la nada, platica, los hijos de Ernesto Zedillo hacían una fiesta de fin de semana en la casa de visitas de Fonatur, en Cancún, se subían a un vuelo de la Presidencia, y se lo llevaban con otros amigos y amigas.
Es de todos conocido que Palazuelos enfrentó una batida de la Profepa, en tiempos de Felipe Calderón, que pretendía clausurar y demoler una parte de su hotel Diamante K, por agravios a la Ley General de Protección Ambiental (Legepa). Y es también conocido que su problemita se arregló a la llegada de Enrique Peña Nieto, quien también tuvo la deferencia de recibirlo en Los Pinos, como amigo de sus hijos e hijas.
Queda clarísimo qué piensa Palazuelos de la corrupción. Si es para su disfrute, no hay problema.
Hay entrevistas donde habla de su fuerte amistad con Roberto Borge, entre otros destacados priístas de no muy buena reputación.
Es como una especie de bufón de la corte, que le saca muy buena raja a esa relación. Su personaje de Mi Rey´, hay que decirlo, es bastante hilarante. Ahora, en estas entrevistas que usa para promoverse, hay otros recuerdos y anécdotas en su menú de referencias, que explican muy bien qué piensa sobre el narcotráfico, los criminales que tienen a este país atenazado, y sobre la violencia que generan. En una muy específica se dice admirador deEl Chapo´ Guzmán. Le encanta que se haya fugado. “Es mexicano”, presume.
Se refiere también muy seguido a una especie de padrinazgo´ del actor Andrés García. Es su vecino en Acapulco. Lo pone como una referencia de vida y se dice su admirador porque en sus mejores momentos, Andrés García tenía reuniones a las que acudían Amado CarrilloEl señor de los cielos; Juan José Esparragoza El azul´, oEl negro Durazo´.
Le gustan los mafiosos.
Y le gustan tanto que así dibuja a su abuelo paterno, quien llegó a ser presidente del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero.
Cuando habla de su abuelo, lo pinta como El padrino´ de Mario Puzo. Como unDon Corleone´.
Cuenta esa anécdota en la que fue sustraído de pequeño por su madre, una francesa nacionalizada norteamericana, que se lo llevó a Estados Unidos, sin el permiso del papá.
Explica que su padre voló para recuperarlo y se subió con él a un avión de línea con destino a la Ciudad de México. La madre denunció el robo del infante.
Intervino el FBI, que se comunicó con el piloto de dicho avión y le ordenó regresar. En esta historia el abuelo movió todas sus influencias para hablar también con el piloto. Le preguntó sobre qué país se hallaba la aeronave. “México”, le contestó.
“Entonces tienes que sujetarte a lo que te digan las autoridades mexicanas, no las gringas”.
La anécdota incluye la amenaza del abuelo de meter a la cárcel al piloto si se regresaba.
“Mi abuelo hacía fiestas y despachaba en una oficina como si fuera El Padrino´. A Palazuelos le fascina la cultura del abuso, la corrupción y el narcotráfico. El problema es que hay muchos jóvenes que quieren ser sicarios, narcotraficantes o criminales. Luego entonces, sí hay un sector de la población que votaría por este histrión, y es el mismo que consume narco-series, que se abarrota la tienda de ropaCuidado con el perro´, solo porque se enteró que Ovidio Guzmán, el hijo de `El Chapo´, usaba una camisa de esa marca el día que lo dejaron libre.

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