Desenmascaran el protagonismo político de Humberto Aldana en caso Aguakan

Por Callejo TV

Cancún, Quintana Roo. – El líder de los diputados de Morena en el Congreso local, Humberto Aldana Navarro, ha sido objeto de críticas por su desatinado, pero aparentemente deliberado, intento de cancelar la concesión de Aguakán, la empresa que opera el sistema de agua potable y alcantarillado en Cancún, Isla Mujeres y Solidaridad.

Aunque Aldana cantó victoria al lograr una votación por mayoría, el Observatorio Legislativo de Quintana Roo ha desenmascarado esta acción como un acto de protagonismo político, impulsado mediáticamente por motivaciones político-electorales.

Según Eduardo Galaviz Ibarra, presidente del Observatorio Legislativo, los diputados no tienen facultades para cancelar la concesión de agua a Aguakán en esos términos. En lugar de cumplir con las normativas y procedimientos establecidos, Aldana y sus colegas optaron por un enfoque inadecuado, anunciando la cancelación de la concesión sin seguir los pasos necesarios para lograrlo.

Esta acción no solo carece de respaldo legal, sino que también otorgó a Aguakán la oportunidad de presentar sus medios de defensa, resultando en la obtención de una suspensión definitiva. Julián Ricalde, diputado local, se desmarcó por eso de la comisión legislativa que le daba seguimiento al tema, y denunció que “Aldana le ayuda a Aguakan”.

Galaviz señala que el proceso para revisar la concesión de Aguakán debe seguir un camino legal y puntual, conforme a las normas establecidas en la Constitución de Quintana Roo. Sin embargo, la XVII Legislatura optó por ignorar estas normas y emprender una acción precipitada, que no se ajusta al marco legal vigente.

En cuanto a la consulta pública realizada en junio de 2022, en la que la población rechazó la permanencia de Aguakán, Galaviz enfatiza que los resultados no deben ser interpretados a conveniencia, sino cumplidos de manera adecuada y legal.

En resumen, el intento de Humberto Aldana y otros legisladores de cancelar la concesión de Aguakán ha sido catalogado como un acto de protagonismo político, desprovisto de fundamentos legales y motivado por intereses electorales. Este episodio resalta la importancia de actuar dentro del marco legal y evitar acciones irresponsables que puedan perjudicar a la población y a las instituciones involucradas.

El accionar de Aldana como diputado local y, peor aún, como presidente del órgano de gobierno interno de la XVII Legislatura, ha evidenciado en diversas ocasiones que el citado político no tiene la altura, capacidad ni aptitudes para desempeñarse en el cargo.

Ha plagiado iniciativas, copiado textos que comprometen la visión del gobierno de la 4T (a los que presuntamente pertenece), e impulsado acciones como esta, contra Aguakan, que no tienen más objetivo que el de un protagonismo mediático para impulsar su carrera hacia la diputación federal.

Pero en todos los casos ha quedado en evidencia.

(Con información propia y de Grupo Pirámide).

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