
Por Antonio Callejo
Cancún, Quintana Roo.- El mundo de la literatura y de la cultura está de luto. El pasado domingo falleció Francisco López Sacha, reconocido escritor, crítico literario y promotor cultural, cuya influencia marcó a generaciones de creadores en Cuba y más allá de sus fronteras.
Nacido en Cuba, López Sacha se convirtió en una figura clave en el panorama literario contemporáneo. Su obra, caracterizada por una prosa aguda y reflexiva, abordó los matices más profundos de la realidad social y cultural de la isla. Más allá de sus libros y ensayos, su verdadera huella la dejó en las aulas y en los escenarios culturales.
Fue maestro en la prestigiosa Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, donde compartió cátedra y amistad con el Premio Nobel Gabriel García Márquez. En ese espacio de creatividad y diálogo, Sacha formó a cineastas y narradores, sembrando en ellos el amor por la palabra y el pensamiento crítico.

A lo largo de su carrera, acompañó en numerosas presentaciones de libros al destacado escritor Leonardo Padura, con quien compartió no solo una visión literaria, sino también un compromiso con la cultura cubana y la búsqueda de la verdad a través de las historias.
El legado de Francisco López Sacha trasciende su obra escrita. Su labor como crítico literario y promotor cultural fue clave para el desarrollo de la narrativa cubana contemporánea. Su ausencia deja un vacío inmenso, pero también la certeza de que su palabra seguirá viva en las bibliotecas, en los salones de clase y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y aprender de él.
Cuba y el mundo literario lo despiden con gratitud y respeto. Francisco López Sacha, maestro de las letras, seguirá siendo un faro para las futuras generaciones de escritores y pensadores.
